El subteniente de la Guardia Civil Francisco Morcillo Moya, de 61 años, ha fallecido a consecuencia de la explosión fortuita ocurrida a las 8.45 horas de este martes en el sótano del edificio antiguamente denominado MACEN (Mayoría Centralizada), donde se halla el almacén de explosivos de los Tedax y de la unidad NRBQ, al tiempo que otros doce miembros del Instituto Armado han resultado heridos leves. Cuatro de ellos se encuentran en estado más grave por la inhalación de humo y han sido trasladado al Hospital de Valdemoro.
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, en unas breves declaraciones ante la prensa en el lugar de los hechos, ha precisado que el guardia civil ha muerto mientras impartía una clase de explosivos. En concreto, estaba enseñando a unos alumnos la forma de ponerse el traje de protección que utilizan los agentes de la unidad. Velázquez ha trasladado el pésame y su "sentimiento" a la familia del guardia civil que contaba con un hijo y una nuera también miembros del instituto armado.
El subteniente Morcillo trabajaba en el Servicio de Desactivación de Explosivos desde 1973 y actualmente estaba en la reserva. Morcillo se encontraba en el sótano en el momento de la explosión y su cadáver fue rescatado de entre los escombros por los bomberos.
Los efectivos de rescate han encontrado el cuerpo sin vida del suboficial desparecido en el polvorín del Colegio de Guardas Jóvenes de Valdemoro. Se trata de un subteniente, que había ejercido de instructor, pero ahora estaba destinado a labores buriocráticas. Según ha podido saber ABC, se han cumplido los peores pronósticos, cuando el cuerpo del miembro del Sedex (Servicio de Desactivación de Explosivos) ha sido localizado cadáver.
Es la única víctima mortal hasta el momento de la serie de explosiones que se han producido en el complejo de Guardias Civiles Jóvenes de Valdemoro, en lo que parece un accidente «fortuito» .
El suceso, que se ha producido en el laboratorio de los Sedex (desactivadores de explosivos de la Benemérita), ha provocado doce heridos leves y un pequeño incendio. Fuentes del Instituto Armado han descartado en conversación con ABC que en el momento del siniestro se encontrara nadie manipulando ningún elemento explosivo.
Fuerte deflagración
La deflagración ha sido bastante fuerte, debido a que en el lugar se almacena abundante material explosivo.En la academia, denominada Duque de Ahumada, estudian 252 alumnos. Los seis heridos registrados hoy en el Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro (Madrid) son de escasa consideración y el incendio que se ha generado estaba casi extinguido poco después de las 10:00 horas, han informado fuentes de la Guardia Civil y de Emergencias de la Comunidad de Madrid. Unidades de los Bomberos de la Comunidad de Madrid y sanitarios del Summa se han desplazado al lugar tras una llamada de aviso al 112. En total se han desplegado 19 dotaciones de Bomberos y 3 UVI móviles. El suceso ha tenido lugar poco antes de las 09:15 horas en las instalaciones de los Tedax de la Guardia Civil que tienen allí su base. Está descartado que se trate de un atentado y se abre paso la hipótesis de que se ha producido una detonación descontrolada y fortuita, que ha dado lugar a un pequeño incendio. El Colegio de Guardias Jóvenes de la Guardia Civil está situado a veintisiete kilómetros al sur de Madrid y, aparte de ser un centro de enseñanza de los guardias civiles jóvenes, alberga una escuela de desactivación de explosivos.
Las instalaciones donde se ha registrado la explosión son habitualmente utilizadas por los guardias jóvenes para la realización de sus prácticas. Testigos presenciales del suceso han relatado a ABC que se han vivido momentos de gran angustia. «Yo mismo he levantado una verja por la que han salido doce personas», ha explicado un testigo.
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